Maquinas Tragaperras

Aunque en muchos círculos se adjudica el invento de las maquinas tragaperras o tragamonedas o slot machines a Charles Fey, los inventores de las primeras tragaperras fueron Pitt y Sittman en Nueva York en el año 1891. Bonos y promociones periódicas Bwin para entretenerse con las apuestas online. Aquellas primeras tragaperras, muy distintas de las actuales tragaperras 21 nova, estaban formadas por cinco tambores y cada vuelta enseñaba una mano de póquer.

Los propios dueños de las máquinas eran los encargados de repartir el premio en función de la mano de póquer obtenida, ya que no había forma de pagar nada. Estos premios, en su mayoría, eran bebidas. Para que la banca no perdiese más de lo necesario, algunas cartas no estaban en el mazo para evitar que algún jugador se alzara con el premio tras hacer un royal flush.

Charles Fey apareció en escena con la fabricación de la Liberty Bell o slot machine desde su propia casa en San Francisco. Esta invención fue la revolución del juego en aquella época, convirtiendo a la ciudad de San Francisco en el lugar de nacimiento de las tragaperras, unas máquinas muy distintas a las actuales que podemos ver en cualquier casino, como por ejemplo en 21nova.

21 nova en la fotografia

Aquellas tragaperras en lugar de mostrar símbolos de frutas tenía estrellas, herraduras y los símbolos de las cartas de la baraja de póquer: picas, corazones, diamantes y tréboles. Estas tragaperras sustituidas en la actualidad por otras mucho más modernas y actualizadas como las tragaperras 21 nova, todavía son compradas por coleccionistas.

La primera maquina tragaperras que mostró frutas y números fue la diseñada por Fey años más tarde y bautizada como “the Operator Bell Slot Machine”, el éxito y la gran aceptación de las frutas ha llegado hasta la actualidad en casinos como 21 nova. El éxito de Fey duró poco entre sus manos, poco después le robaron sus prototipos y la gallina de los huevos de oro se trasladó hasta Chicago, donde la compañía Bell-Fruit Gum se puso manos a la obra con la fabricación de máquinas tragaperras en serie que ofrecía chicles.

El padre de Las Vegas Strip, Bugsy Siegel, buscaba una nueva estrategia comercial para su recién inaugurado casino, el Flamingo Hilton, buscaba una juego sencillo y económico de fabricar en el que las mujeres de los hombres que visitaban el casino, para jugar largas partidas de poker, estuviesen entretenidas mientras duraban las partidas.

Las maquinas tragaperras le vinieron a la cabeza y encargó la creación de un nuevo diseño mejorado en el que resultase más complicado ganar. Pronto las nuevas maquinas tragaperras de Bugsy Siegel ocupaban su sitio en el casino y el éxito de ellas venía casi de inmediato, llegando a convertirse en una fuente de ingresos superior a los juegos de mesa, hasta llegar a la actualidad donde las tragaperras siguen teniendo una presencia imprescindible en todos los casinos pero el diseño y funcionamiento se ha modificado al ritmo de las nuevas tecnologías.