Ruleta europea : historia y reglas

Sobre la ruleta europea, cabe decir que el término ruleta etimológicamente proviene del vocablo francés “roulette” que viene a significar rueda de tamaño pequeño. Históricamente se cree que este juego pudo iniciarse en los tiempos donde los juegos en Roma eran considerados parte de la sociedad. Se cuenta que los antiguos habitantes de la Roma Imperial jugaban con viejas ruedas de carruajes retirados. Asimismo se dice que los monjes de la Edad Media introdujeron este juego de la ruleta europea de 21 nova en la sociedad de la época en un momento donde la gente necesitaba distracción para olvidarse de los muchos problemas que acuciaban al populacho.

Lo que está bien documentado es que la ruleta europea creó gran furor en la sociedad francófona durante los siglos XVIII y XIX. La gente se volvía prácticamente loca por participar en este juego que captaba la atención de propios y extraños. En la actualidad, este juego de azar es una enseña de distinción en todos los casinos del mundo representando el glamur y la exclusividad entre las personas que participan de este juego. La ruleta francesa tiene características diferenciadoras con respecto a la ruleta popularizada por los norteamericanos.

La ruleta europea de 21 nova cuenta con treinta y siete oquedades cuya numeración va desde el número cero hasta el número treinta y seis. La característica que hace diferente a estos treinta y siete números es la tonalidad escogida: el cero está coloreado en verde y el resto de número presenta tonalidades rojas y negras. La función del crupier es hacer girar la ruleta para que la bola haga un giro contrario al de la propia rueda. Es un juego que crea una gran expectación pues mientras dura el giro casi interminable de la ruleta se pueden ver caras de tensión entre los jugadores que han apostado.

fotografia de 21 nova

Además hay que destacar la cantidad inmensa de jugadas que propicia este juego presente en 21nova. Las apuestas que se van dando durante la partida de se van anotando en un tablón electrónico que puede ser consultado en todo momento por el jugador de la ruleta europea. De aquí surgirán nuevas apuestas si se cree que la jugada no es lo suficientemente rentable o se afianzará el que ya se tiene porque hay probabilidades de éxito y abundantes ganancias.

Las apuestas se formalizan encima de un tapete y se puede realizar una variedad extraordinaria de pronósticos para este tipo de ruleta. Dentro de la mecánica de juego de la ruleta europea hay dos tipos posibles de apuestas: las apuestas sencillas y las apuestas múltiples. Las apuestas sencillas tienen como principal característica la posibilidad de elección doble (excepto el número cero). La apuestas múltiples por su parte y como su propio nombre indica dan lugar a una variedad casi ilimitada de combinaciones y por tanto de ganar dinero.

Entre las apuestas sencillas más populares de la ruleta europea se encuentra el “pasa” en la que el jugador se lleva el dinero si sale un número comprendido entre las cifras 19 y 36. También ha de contarse con la apuesta “falta”, es decir, cuando salga un número comprendido entre las cifras 1 y 18. Par o impar también son apuestas muy frecuentes. Negro y rojo es muy habitual. De las apuestas múltiples de la ruleta francesa cabe destacar las docenas, las columnas, el cuadro, la transversal o el caballo. Apuestas más complejas que, como es lógico, proporcionan mayor margen de beneficios al apostante.